San Alfonso María de Ligorio, doctor de la Iglesia, músico, poeta, escritor, y especialmente misionero entregado a los pobres, fue autor de más de 111 obras de enorme belleza y profunda reflexión que abarcaron tres campos: la moral, la fe y la vida espiritual, y lo convirtieron en uno de los grandes maestros de la vida interior y del seguimiento de Cristo. Práctica de amor a Jesucristo, considerada una obra maestra de la teología pastoral, es una meditación del himno a la caridad que escribiera san Pablo en su primera Carta a los Corintios, y que se ocupa de centrar al Cristianismo en lo más importante, lo que no pasará nunca: el amor. "La popularidad del Santo debe su fascinación a la disponibilidad, a la claridad, a la sencillez, al optimismo, a la afabilidad que llega a ser ternura. En la raíz de este su sentido del pueblo está el ansia de la salvación. Salvarse y salvar. Una salvación que va hasta la perfección, la santidad", señaló Juan Pablo II con motivo del segundo centenario de la muerte del santo. Cercano a todos, lleno de misericordia, elocuente en el discurso y enamorado de la belleza, san Alfonso nos invita a amar a Cristo con todas nuestras fuerzas porque Él nos amó primero.